sábado, 23 de abril de 2011

Post 1.0


 

Las salas de espera son ante todo lugares de paso. Por ello, claro está, también podríamos llamarlas no-lugares. Aunque su distribución puede responder al antojo de quien las haya imaginado (con fines estéticos o ante todo pragmáticos) y las revistas que encontremos allí para matar el tiempo pueden ser más o menos recientes (parece que algunos dentistas no han comprado una nueva en décadas), en esencia son siempre lo mismo: espacios liminales. Allí nos encontramos en espera de algo, aguardando nuestro turno, esperando que en el tablero electrónico se dibuje el número que nos han asignado. Consultorios médicos, aeropuertos, bancos... En las salas de espera nos encontramos ante el escrutinio de otros que también esperan. Nosotros también nos encargamos de revisar, estudiar e interpretar esos rostros, esos gestos. ¿Qué más queda por hacer en lugares que carecen de significado, que se encuentra por fuera de la historia, que solo están ahí para servir de punto intermedio, de cuello de botella, de redistribuidor? Pues bien, parece que, más que tediosos, estos espacios nos gustan porque allí podemos retomar nuestras lecturas, sacar la libreta para organizar nuestros pensamientos, sumergirnos en nuestra música… Algunos disfrutamos como nada de estas situaciones cotidianas en que, por un breve momento, nuestro tiempo es absolutamente nuestro.

En las salas de espera somos niños burbuja.

La sala de espera (Waiting room) también es el primer track del 13 Songs de Fugazi.

Si hay algo que vale la pena de lugares como éste es que nos obligan a hacer una pausa. Jornadas laborales de 12 horas, siempre con el afán de llegar a tiempo a la siguiente cita… aquí no hay más remedio que esperar. Nos encontramos solos con nuestros pensamientos o intentamos apropiarnos de los pensamientos de otros.

Este blog es una especie de dietario. Si alguna vez me encuentro en una sala de espera, tal vez estaré devorando algún libro que luego intentaré reseñar aquí, o escuchando a alguna banda que luego vendré a compartir, si es que a alguien le llega a importar.

1 comentario :